 En el fútbol muy pocas son por casualidad, el éxito siempre es fruto de un cúmulo de circunstancias que lo favorecen. Sin duda, a cualquier aficionado o técnico al que se le pregunte no podrá negar que sobre todo las urgencias del fútbol exigen que sólo valga la victoria pero algunas veces esos triunfos son enormes no sólo en su dimensión sino también por el trabajo que conllevan.
Con el triunfo del Barcelona en el Mundial de Clubes la injusticia que a veces acompaña a este deporte del fútbol que tanto amamos nos ha ofrecido una página histórica. Puede que ante el Estudiantes la ansiedad ante la posibilidad de marcar un registro único de conquistar 6 títulos en un mismo año haya atenazado un poco al equipo; pero ahí el maestro Guardiola ha sabido leer el partido, hacer los cambios necesarios y hoy dónde había que ganar ha conseguido que su equipo ganara.
Mi más sincera enhorabuena al F.C.Barcelona y a su entrenador. Tuve la suerte de conocer a Pep en mi etapa en el filial del Barcelona, es un tipo diferente, un ganador nato y un apasionado del fútbol y aquellos que trabajan con el entusiasmo que él lo hace merecen el éxito.
Por todo ello quiero transmitir mi felicitación al F.C.Barcelona. Su victoria hoy es el triunfo del fútbol, nos ha hecho entusiasmarnos con unos chavales que han crecido de forma desmesurada en 12 meses. Será muy difícil repetir esta hazaña pero todos aquellos que amamos con pasión este deporte debemos felicitarnos por haber podido disfrutar (y en algunos casos padecer) la enorme superioridad de este conjunto en este año 2009.
Juande Ramos |